Uno de los elementos fundamentales en nuestra vida cotidiana como seres humanos insertos en un sistema y en un planeta es el petróleo, que junto con el gas natural conforman los hidrocarburos. 

 

Por Leandro Gomez Tejada*

El “oro negro”  como  se lo llama a veces, motor de la economía global capitalista, tomo relevancia casi desde su descubrimiento en 1850 y sirvió para apuntalar el desarrollo del sistema en su faceta imperialista anglosajón, que termino, en las últimas décadas, por disiparse en un capitalismo globalizado, hoy en una disputa sin precedentes entre potencias.

Los hidrocarburos están en todos lados, aunque no precisamente como en su estado natural, que si miramos a nuestro alrededor veremos que casi la totalidad de objetos están fabricados con estos; o se han hecho con la energía que producen; o se han transportado con el beneficio de ellos. El petróleo entre una de sus cualidades se caracteriza por disponer de una alta densidad energética que no se compara con ningún elemento en la naturaleza y bien se ha sabido aprovechar esta condición. Por esto mismo, es el talón de aquiles de las sociedades modernas consumistas,  y es una pieza esencial en la diagramación hegemónica del capitalismo que está en una crisis de característica mundial, ya que en su desarrollo globalizador, que le es inherente, abarca todas las regiones del planeta.

Como decíamos el sistema está en crisis y esta tiene su faceta energética, por la sencilla razón de que si el sistema necesita energía para crecer y no la tiene, no hay crecimiento. El tan promocionado “crecimiento económico” viene acompañado de un consumo en alza de energía y de bienes y servicios que provienen, la mayor parte, justamente de los hidrocarburos. Sumado a esto hay que considerar la relación que existe entre el Índice de Desarrollo Humano y el consumo energético – energía eléctrica y gas – y bienes y servicios en los diferentes países. Asimismo suponiendo que el mundo entero, o sea los 7000 millones habitantes, tenga el mismo nivel de consumo que EE UU, necesitaríamos 4 planetas para abastecer esta demanda; el mismo de Europa 3 planetas y el de Dubái 7 planetas (Yayo Herrera). De todas formas hay países como Cuba que presentan un nivel de consumo mucho más bajo que estos países "desarrollados" y cuentan con un Índice de Desarrollo humano alto. Esto interpela el modo en que las sociedades se desarrollan y nos plantea nuevos paradigmas de desarrollo.

Ahora bien, como adelantábamos antes, el petróleo se está terminando, la AIE – Agencia Internacional de la Energía- en el 2010, cuatro años tarde, pronostico el cenit del petróleo convencional en el 2006, y es un mal vaticinio para los pueblos en donde se encuentra el petróleo, ya sea petróleo convencional y peor aún, donde hay petróleo no convencional. Si el petróleo y gas convencional contamina, el no convencional contamina 3 veces más, pero eso lo veremos más adelante.

 

Este declive petrolífero, que ya lo pronosticaba M. King Hubbert , puede ser una gran oportunidad para pensar un nuevo panorama en el cual el petróleo no esté presente o se utilice menos. Hay que resaltar el aumento de la temperatura que ha sufrido el planeta desde finales del siglo XIX hasta la fecha, coincidente con la revolución industrial y la utilización de los hidrocarburos, y con otros factores de tipo climático, ubicando este aumento en 1.5 grados. Este es el gran culpable de las emisiones de CO2 que derivan en efecto invernadero.

 

El incremento de la temperatura global es de gran impacto para las poblaciones humanas, la fauna y para el ecosistema planetario. Hay un desequilibrio evidente que se traduce en más inundaciones, eventos climáticos extremos, profundización de sequias y en un aumento de la temperatura de los océanos teniendo esto un impacto directo sobre los sistemas marinos. En Australia por ejemplo, para dar algunos datos, el 93% de los arrecifes coralinos sufre de blanqueamiento, y la mitad ha muerto al norte de Port Douglas. La mortalidad de los corales alcanza promedios cercanos al 50%.


A la suma de todo lo anterior hay que agregarle la no tan nueva forma de extracción por Fractura Hidráulica o “Fracking” que se utiliza para extraer hidrocarburos no convencionales . Este tipo de explotación, altamente nociva para el medio ambiente ya cuenta con 300.000 mil pozos perforados y en producción solo en Estados Unidos, la mayoría ubicado en los estados de Pensilvania, Dakota del Norte y Texas, y supuso un ascenso en la producción de hidrocarburos del país norteamericano elevando la cantidad de barriles diarios producidos a 4.3 mbd más, hasta llegar al punto de los 12 mbd en total. Además, una de las características de esta forma de explotación de la naturaleza exige la necesidad de perforación constante de nuevos pozos para poder sostener una producción alta para cubrir los costos que insume el yacimiento entero. Uno de estos costos es el costo energético. Es decir, ¿Cuánta energía se necesita para extraer el petróleo y gas y cuanta se consume? El Fracking se caracteriza por una tasa de retorno energético baja, o sea, que se necesita mucha energía invertida y la ganancia es escaza. Esto explica los grandes subsidios millonarios a esta forma de explotación.
Esto no supone que el país Norteamericano pueda llegar al autoabastecimiento, como tan patrocina la prensa anglosajona. Este aumento hizo que EE UU pase a ser el primer productor mundial de petróleo en unos cuantos de años, dejando atrás a Arabia Saudí, pero no está ni cerca de alcanzar los 19 millones de barriles diarios aproximados que consume.


Desde el 2005 hasta el 2014 el planeta ha tenido que sufrir 6.648 vertidos tóxicos solamente en Estados Unidos gracias al fracking. En el proceso de fractura hidráulica se inyecta a alta presión una solución química junto con agua y arena a las profundidades de la tierra para extraer petróleo y gas no convencional que está entre las rocas. Esta sopa química puede llegar a contener más de 500 elementos tóxicos que vuelve de la profundidad más contaminada, con agregados radioactivos y metales pesados. En un solo pozo utiliza de 9 a 29 millones de litros de agua trayendo aparejado una disminución del agua disponible para algunas poblaciones y para los ecosistemas cercanos y quedando para siempre ese bien hídrico inservible para siempre.


Estos precedentes de contaminación no han pasado desapercibido por los ciudadanos norteamericanos trayendo aparejado un sin número de protestas contra este altamente depredatorio método en varias ciudades logrando prohibir la técnica en algunos estados.


Uno de estos hechos inéditos fue la prohibición total del Fracking en todo el territorio de New York. El gobernador Andrew Cuomo fundamento que se tomó esta decisión “por los impactos potenciales sobre el agua, el aire, los recursos terrestres, los servicios comunitarios y locales”, medida que fue acompañada de un documento de 148 páginas presentado por el secretario de salud de Nueva York, Howard Zucker, que dijo que el Fracking “no presenta pruebas suficientes de que no vaya a traer consecuencias a largo plazo”. Algunos detalles de este documento hacen hincapié en la liberalización de partículas altamente contaminantes al aire y la afectación que traería estas a la calidad del aire, así como también el escape de metano que trae aparejado un gran prejuicio en el calentamiento global. Otros puntos son por ejemplo: la introducción de químicos en el subsuelo y el peligro potencial de contaminar el agua; derrames de petróleo; etc.


A este precedente podemos sumarle una lista de países que han prohibido la fractura hidráulica en sus territorios. En Europa por ejemplo se prohibió en Francia, Alemania, Bulgaria, Reino Unido, España, Suiza, Italia y Austria entre otros. Estas prohibiciones en el caso de algunos países abarco la totalidad de los territorios y en otros casos se dio solo dentro de estados o en algunos municipios y comunas.


En el caso de Latinoamérica la frontera del fracking ha visto terreno fértil para expandirse en algunos países claves. México, Argentina, Venezuela y Colombia están en la mira de las grandes corporación transnacionales y nacionales y se están desarrollando mega emprendimientos de estas por un plazo de hasta medio siglo de estabilidad fiscal.
En Argentina se encuentra Vaca Muerta, que según la AIE de EE UU tiene el mayor potencial a nivel global con reservas recuperables de esquisto de 802 billones (millones de millones) de pies cúbicos de gas y de 27.000 millones de barriles (de 159 litros) de petróleo. Es decir, nos encontramos con un emprendimiento de carácter global que pretende ampliar la economía de enclave dominante.

Vaca Muerta reúne todos los requisitos geográficos y de insumos para ser rentable para las multinacionales del sector. Básicamente agua, arena, energía, transporte, estabilidad fiscal y beneficios tributarios y subsidios millonarios asegurados durante décadas.


A todo esto no hay que olvidarse de las reformas que se han introducido en el aspecto laboral para la actividad hidrocarburifera con una especial adenda para no convencionales en la Cuenca Neuquina. Con estas reformas “…se dota de mayor poder de decisión a las empresas frente al sindicato – como reubicar trabajadores-, la “optimización” del proceso de trabajo –como permitir el montaje y desmontaje de equipos de perforación en horario nocturno- y reducción de beneficios –como modificar la jornada laboral al no contabilizar como trabajadas las horas del descanso dentro del yacimiento y las horas de viaje hasta él.” (Opsur-Ejes, 2017a).
En Mexico la situación es muy parecida a la de Argentina.


Desde el nacimiento del Fracking políticas altamente depredadoras han acompañado a esta forma de explotación. Si pensamos en Fracking se nos hace difícil no pensar en un conjunto de políticas que lo hacen posible. Políticas que van en contra de los ecosistemas, de las poblaciones -muchas veces poblaciones originarias-, reformas de las leyes laborales para la explotación de los trabajadores y la maximización de ganancia, alto consumo de insumos (Agua, Arena, Energía, Químicos, etc), subsidios millonarios por parte de los gobiernos, etc.


La pregunta es también: ¿Qué papel juega el Fracking a escala geopolítica? Países como EE UU, Rusia y China, entre otros, hace rato que han desarrollado la Fractura Hidráulica. ¿Cómo interactúan los capitales Chinos y de las empresas norteamericanas en los países latinoamericanos? Recientemente se conoció la fusión de dos empresas muy importantes para la explotación del Fracking en la Cuenca Neuquina? Por una parte Pan American Energy y la empresa china CNOOC.
Hay que tener en cuenta el contexto de un declive energético sin precedentes, que podemos afirmar y pronosticar que va a pasar con la tenencia y la apropiación de los bienes energéticos en los países más pobres.


En el plano geopolitico Estados Unidos se resiste en su afán energético petrolero y juega un papel de presión a través de Arabia Saudita para debilitar a países dependientes de sus exportaciones de petróleo. Es cierto que la baja del petróleo afecta al Fracking, pero más afecta a otros actores como Venezuela, Rusia e Irán. Países que juegan un papel geopolítico determinante contrario a la hegemonía norteamericana. El 95% de los dólares que entran al país caribeño vienen de la venta del petróleo y el 70% de los alimentos que se consumen son de origen externos, es decir, fronteras afuera.


De esta forma, si vemos el panorama desde una perspectiva económica y política, estos países se ven asfixiados por la ultra dependencia del petróleo. Pero ¿Qué pasa con el Fracking y la dependencia Norteamérica de petróleo?


El panorama petrolífero mundial es complejo. Por un lado se encuentra Estados Unidos pretendiendo remontar, con sus megas empresas petroleras alrededor del mundo y sobre todo en América Latina su producción de hidrocarburos convencionales y no convencionales y por el otro lado una China pujante devoradora de recursos fósiles y sus cada vez más estrechos lazos económicos y políticos con Rusia. En el medio una Opep con menos fuerza supeditada a Washington y un Medio Oriente atravesado por la violencia con una disputa sin precedentes entre Arabia Saudita e Irán en contraposición. En el medio las poblaciones, los ecosistemas y un futuro no tan alentador para los paises donde están los hidrocarburos no convencionales.

Notas:

1 - La teoría del pico de Hubbert, también conocida como cenit del petróleo, petróleo pico o agotamiento del petróleo, es una influyente teoría acerca de la tasa de agotamiento a largo plazo del petróleo, así como de otros combustibles fósiles. 

2 - Entre los llamados hidrocarburos no convencionales se destacan el petróleo de esquisto, el gas pizarra y el gas de arenas compactas. A diferencia del petróleo y gas convencional, los hidrocarburos no convencionales se alojan en rocas sedimentarias de baja porosidad y permeabilidad, lo que hace difícil su extracción. (Joaquin Bernaldez-Identidades- Dossier 3)

* Miembro del Equipo de GENSUR - Observatorio geopolitico de la Energia y Soberania de la Federacion de Trabajadores de la Energia de la Republica Argentina

Revista ESNA #11 – Abril y Mayo 2018

Revista FeTERA

Volver